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Ciencia
Sorpresa!
El cerebro del ratón produce sus propias
moléculas inmunes
UniSci
(Diciembre 15, 2000)
-
19.02.2001
-
Aunque
los neurocientíficos han encontrado
evidencia de que el cerebro se encuentra
bajo control inmunológico, los
investigadores de Harvard estaban
sorprendidos al descubrir que el cerebro
de ratón produce sus propias moléculas
inmunes.
En
el sistema inmune, las dos proteínas, el
Complejo Mayor de Histocompatibilidad de
clase I (CMH clase I) y la CD3-zeta, actúan
como parte de un sistema de cerradura y
llave para reconocer y eliminar a invasores
extraños.
En el cerebro, podrían formar
parte de un sistema de señalización que
reconoce y elimina las conexiones neuronales
inapropiadas.
Las
dos proteínas inmunes ayudan a que el
cerebro se desarrolle y podrían jugar un
papel clave en el desencadenamiento de
desordenes del desarrollo como la dislexia y
desordenes neurodegenerativas como la
enfermedad de Parkinson, de acuerdo con
un estudio del Harvard Medical School que se
publicó hoy en la revista Science.
“Lo
sorprendente e importante acerca de estos
resultados es que encontramos un uso por
parte de las neuronas de moléculas que
previamente se pensaba que eran dominio del
sistema inmune,”dice Carla Shatz, autora
principal de este trabajo.
¿”Qué
están haciendo estas moléculas inmunes en
el cerebro?
Los resultados del estudio implican
que son usadas por las neuronas para su
funcionamiento normal durante el desarrollo
y la plasticidad sináptica.”
Mientras
que las conexiones neuronales tempranas del
cerebro son determinadas por instrucciones
genéticas, lo que ocurre durante el
desarrollo –y el aprendizaje- es producto
de los genes y de la propia actividad del
cerebro.
La
investigación de Shatz y su quipo sugiere
que las dos proteínas inmunes juegan un
papel en la remodelación del cerebro
dependiente de la actividad.
Las proteínas han sido encontradas
no solo en el hipocampo, la región del
cerebro asociada con el aprendizaje, y en el
núcleo geniculato lateral, el área visual
del cerebro, sino también en otras regiones
del cerebro del ratón.
Los
investigadores encontraron que los ratones
mutantes que carecían de estas proteínas
inmunes no tenían un desarrollo normal del
núcleo geniculato.
Normalmente,
las proyecciones del ojo forman un pequeño
parche en la región.
Pero en los ratones mutantes, las
conexiones creaban un perfil mayor y
disperso presumiblemente porque las células
en el área carecen del mecanismo molecular
para eliminar las conexiones innecesarias.
Los
ratones mutantes también experimentaron un
funcionamiento anormal en el hipocampo, la
región del cerebro asociada con el
aprendizaje.
En los ratones normales la producción
de moléculas del CMH clase I es
especialmente alta en las áreas sensoriales
primarias del cerebro –aquellas áreas que
se piensa funcionan anormalmente en las
personas con dislexia.
Aunque
la evidencia todavía es preeliminaría, la
investigación podría ayudar a clarificar
las dimensiones neurobiológicas de la
dislexia.
Los estudios preliminares por parte
de los investigadores ingleses de familias
con dislexia sugieren que algunos tienen
defectos genéticos en el cromosoma 6.
La misma región del cromosoma que
contiene los genes para el CMH clase I.
La amplia presencia de CMH clase I en
el cerebro lleva a otra especulación: que las
enfermedades neurodegenerativas como la
enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple
pueden ser el resultado de un ataque erróneo
por parte de las células inmunes sobre las
neuronas que expresan moléculas de CMH
clase I.
“La
idea de que las neuronas normalmente
expresan moléculas de CMH clase I podría
ayudar a explicar porque ciertas neuronas
mueren o son atacadas, “dice Shatz.
“Las
neuronas que expresan moléculas del CMH
clase I podrían ser el blanco de una
respuesta anormal.”
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