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Parkinson
Un
pesticida produce los síntomas de la
enfermedad de Parkinson en las ratas
The
New York Times (Noviembre 5, 2001)
-
29.01.2001
-
Un
pesticida orgánico ampliamente usado sobre
frutas y verduras produce todos los síntomas
clásicos de la enfermedad de Parkinson en
las ratas que reciben cantidades estables de
este compuesto en su torrente sanguíneo.
Aunque
es demasiado temprano como para decir que el
pesticida, rotenona, causa o contribuye a la
enfermedad de Parkinson en los humanos, los
científicos dicen que el descubrimiento fue
la mejor evidencia hasta ahora de que
existen sustancias en el medio ambiente que
pueden ser factores de riesgo para esta
enfermedad devastadora.
El
Dr. John Q. Trojanowski, un experto en
enfermedades neurodegenerativas de la
Universidad de Pennsylvania, dice, “Este
es el mejor modelo que hemos tenido para
relacionar a esta enfermedad con agentes del
medio ambiente.”
Pero
el Dr. Trojanowski dice que los
descubrimientos “pueden no representar lo
que una persona pueda experimentar en la
realidad.”
En principio, las ratas en el estudio
fueron expuestas a la sustancia a través de
la yugular, así que ésta no fue
metabolizada o degradada en el tracto
digestivo.
La
rotenona es extraída de las raíces secas,
semillas y hojas de varias plantas
tropicales.
Como muchas plantas que producen sus
propios pesticidas, estas plantas
aparentemente evolucionaron para producir
este compuesto como una manera de espantar
insectos y otras pestes.
La
rotenona se encuentra en 680 compuestos
comercializados como pesticidas orgánicos
de jardín,
dice la Dra. Caroline Tanner, directora de
investigación clínica del Instituto de la
enfermedad de Parkinson.
Muchas veces se vende como un polvo
blanco que se tira sobre rosas, tomates,
peras, manzanas y hasta sobre mascotas domésticas.
Debido
a que la rotenona es un producto natural se
comercializa como menos peligrosa que los
pesticidas sintéticos, dice.
Además, la rotenona se degrada en
cinco a seis días en contacto con la luz
del sol, no como los pesticidas artificiales
que persisten en el medio ambiente.
La
enfermedad de Parkinson es una de las
enfermedades neurodegenerativas más
comunes, afectando a casi un millón de
norteamericanos sobre la edad de 50 años.
La enfermedad es causada por una pérdida
constante de células en una región pequeña
del cerebro llamada la sustancia nigra, que
produce dopamina, compuesto crucial para el
movimiento y la cognición.
Los pacientes desarrollan movimientos
temblorosos que empeoran con el tiempo.
Eventualmente pueden llegar a quedar
totalmente rígidos.
Una
característica de la enfermedad es que las
células productoras de dopamina de la
sustancia nigra se tapan con un acumulo de
proteína anormal llamados cuerpos de Lewy.
Las
primeras pistas para la comprensión de la
enfermedad se encontraron en 1983 cuando un
número de jóvenes adictos usando heroína
contaminada desarrollaron síntomas del tipo
de la enfermedad de Parkinson.
Los investigadores encontraron que la
droga había dañado a las células
productoras de dopamina, tal como en la
enfermedad de Parkinson, y había bloqueado
la acción de una importante enzima llamada
complejo uno.
Pero
los misterios permanecieron.
¿Por qué las células productoras
de dopamina mueren debido a la perdida de la
enzima complejo uno sólo en una pequeña
región del cerebro, mientras que otras células
en el cuerpo y en el cerebro, incluyendo
otras células productoras de dopamina, son
afectadas pero no necesariamente se dañan?
¿Y por qué no había cuerpos de Lewy?
El
Dr. Greenamyre, profesor de neurología y
farmacología en Emory, piensa que la
rotenona podía ofrecer un mejor modelo de
la enfermedad.
Se conoce como un inhibidor del
complejo uno, dice, y “es usada en miles
de productos.”
En
el estudio, se le administraba a las ratas
una dosis baja y constante de rotenona en su
torrente sanguíneo por una a cinco semanas,
dice el Dr. Greenamyre.
La sustancia podía pasar más fácilmente
al cerebro y no ser degradada en los
intestinos.
Durante la exposición, las ratas se
tornaron rígidas, disminuyeron los
movimientos y desarrollaron temblores
–justo los problemas que se desarrollan en
la enfermedad de Parkinson.
“Cuando
examinamos sus cerebros vimos que tenían
una degeneración progresiva del sistema de
la dopamina.”
Y por primera vez, los científicos
observaron la evidencia de cuerpos de Lewy.
Pero
queda por ver si la rotenona es un factor en
la enfermedad humana.
No todos los que la usan desarrollan
la enfermedad.
Puede ser una de las tantas toxinas
que tienen que funcionar en concierto antes
de que se desarrolle la enfermedad de
Parkinson en el cerebro.
Además,
la gente puede variar la susceptibilidad a
la rotenona y otros compuestos similares,
dice el Dr. Greenamyre.
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